EL CONSENSO

El Consenso es un proceso formal y ordenado para la toma de decisiones que intenta lograr llegar a acuerdos que todas las personas involucrados puedan apoyar.

La intención es no quedarse estancadas en posiciones polarizadas, ni en luchas de poder.

Se busca solidaridad y complicidad con los acuerdos, no unanimidad, es decir que todo el grupo pueden convivir con la propuesta.

Para ello se requiere de una serie de actitudes personales de: escucha activa, reflexividad, flexibilidad, experimentación, cooperación, empatía…

Supone un proceso por el que no se parten de posiciones cerradas, sino de propuestas, posibilidades, que se someten a análisis colectivo, de pros-contras, mejoras, alternativas, etc.

Fruto de dicho proceso pueden acabar surgiendo propuestas mejoradas, incluso síntesis de las anteriores, que satisfacen distintas sensibilidades, y en las que a la vez dichas sensibilidades también pueden haberse desplazado o cedido de su posición inicial.

El consenso no siempre es posible, normalmente cuando no surge después de un proceso como el descrito, es debido a que hay posiciones que no comparten valores o principios básicos, o porque detrás del bloqueo hay un conflicto de intereses, luchas de poder, o incluso conflictos personales que trascienden el asunto concreto.

En Málaga Ahora compartimos valores, principios, objetivos… partimos pues de una base solida para lograr el consenso. Ademas tenemos diseñado un Protocolo de Consenso; y durante el proceso de «Juntas hacia 2019» hemos hecho de manera conjunta un balance del ciclo que culmina y definido nuestro «Código Fuente», cuestiones ambas que nos ha de servir de referencia en estas decisiones.

Consenso NO ES

– Votación por mayoría

Mayoría no es consenso, supone ignorar minorías y diversidades. Además de que apoyar (votar) entre opciones cerradas, no implica necesariamente compromiso con la propuesta votada, hay muchos más matices que los polos “a favor/ en contra”.

– Que todas las personas decidan sobre todo

Muchas decisiones cotidianas, muy concretas, se toman en confianza y de manera delegativa por personas responsables de dichas cuestiones/tareas, de lo contrario nos pasaríamos la vida reunidas.

Se define de manera conjunta sobre principios, valores, objetivos, prioridades estratégicas etc, para luego delegar las cuestiones tácticas en personas o grupos de trabajo responsables.

– Reuniones sin fin y sin resultados

El consenso requiere planificación, metodologías participativas y labores de facilitación, que garantizan un producto final.

Aunque sea la constatación de que en el seno del grupo hay un bloqueo que impide avanzar en el asunto concreto y requiere de otro trabajo previo o paralelo de regulación de conflictos, o análisis de relaciones de poder, o revisión de principios constituyentes, etc.